Todo el mundo sabe que no hay nada más peligroso que una mujer con dinero o tarjetas de crédito en un shopping, este es uno de los mayores terrores de los maridos, sobre todo de aquellos que les han entregado sus propias tarjetas y luego deben cubrir los altísimos montos de los gastos realizados.
Pero una cuestión muy distinta es cuando la plata que vamos a gastar es la nuestra, entonces sí debemos tomar ciertas precauciones para luego no estar lamentándonos de esos deslices que nos empujan mes a mes a la bancarrota.
Los principales consejos que podemos darles en estos casos son:
- Fijar un monto: marca un límite de lo que vas a gastar en tus compras, y por nada del mundo sobrepases ese límite.
- Comprar lo necesario: una vez que has comprado aquellas cosas por las que saliste de shopping has un esfuerzo sobrehumano y regresa a casa, no desvíes tu atención a posibles tentaciones.
- No te tientes con las rebajas: hay un viejo dicho que refleja una gran verdad: “lo barato sale caro”; recuérdalo.
- Camina y compara: no te dejes atrapar por la ansiedad y las tentaciones de entrar a los primeros negocios que veas. Recorre y escoge lo que más te gusta y lo que esté más acorde a tu presupuesto.
Ya verás como con estos pocos consejos puedes salir de shopping sin correr el riesgo que eso signifique que vivas en quiebra el resto del mes.
Fuente e imagen: soloparaellas












